La mentalidad del jugador sudamericano, y colombiano en particular, dista mucho de lo que se necesita en el fútbol europeo y eso hace que la adaptación sea complicada y muchas de las veces infructuosa y negativa.

Hace un par de meses tuve la suerte de asesorar a nivel tecnico-táctico y psicológico a cinco jugadores colombianos de la Academia Sporting Kennedy de Bogotá que iban a realizar unas pruebas con el prestigioso club alemán Borussia Mönchengladbach.

Durante su estancia en España pude comprobar como la complejidad del fútbol europeo era diferente a la del fútbol sudamericano y no por su calidad sino por otro factores externos que hacen que lleguen a triunfar en el fútbol europeo.

Gran parte de culpa la tienen los que alimentan con sueños falsos a estos jugadores de temprana edad que hacen que sean engañados desde tempranas edades. Muchos de ellos se dejan «engatusar» por representantes que lo van a llevar a la cima con tan solo 16 años. La cultura de los jugadores sudamericanos respecto a la representación es el primer y gran problema que presentan, ya que no tienen definido representantes o son varios los que dicen tener mandato sobre el jugador, siendo ineficaz y que hace que los clubes no le den credibilidad a dichos jugadores.

La mentalidad sudamericana es muy distinta también a la cultura europea. Al idioma, se le añade la poca formación sobre ciertas facetas de la vida del futbolista, como alimentación, musculación, etc.., que no se suele trabajar en los países de origen y que hace de ese déficit una complicada misión para que puedan recalar en clubes europeos.

Cierto que el trabajo que está haciendo la Academia Sporting Kennedy de Bogotá es admirable, pero falta un escalafón a primer nivel para que puedan tener opciones reales de triunfo en clubes europeos. La opción pasa por un proyecto donde se trabaje desde el origen los déficit y hacer medidas correctoras para que esos jugadores, sobre todo, Sub-23 puedan venir con un alto grado de garantías de éxito.

Durante su estancia en España, pude trabajar sobre aspectos técnico-tácticos, psicología, sociología, charlas con árbitros para que pudieran saber de primera mano la forma de relación jugador-árbitro, charlas sobre inteligencia colectiva en el fútbol, las características y consejos para llegar a ser un jugador de Primera División en cualquier liga europea.

La solución para que estos jugadores puedan llegar a Europa con éxito es trabajar desde el origen (país sudamericano), con un Proyecto Deportivo de preparación al fútbol europeo, con un club de Primera División del país y con un programa de formación desde los 14 años, para que puedan ir subiendo con las características del fútbol europeo y así poder llegar al primer equipo antes de los 23 años para así dar el salto con garantías de éxito. Igual de importante es el asesoramiento sobre su representación para que no comentan el error de caer en manos pocos idóneas y de falsos caza talentos. El país de adaptación para estos jugadores que han realizado este Programa especial de idoneidad al fútbol europeo debería ser Portugal, gran escaparate para el jugador y país exportador de jugadores para toda Europa y las grandes ligas.